| Respuesta a un internauta :
Su carta describe muy bien la realidad actual y tiene 2 o 3 siglos de adelanto por la nobleza de sus deseos. Pero lo dice usted mismo : « …Hace falta que los electores cambien… ». En lo que tiene que ver conmigo, no me intereso más en la política, estando profundamente convencido de que el mundo evoluye siguiendo ciclos de tomas de conciencia que la humanidad experimenta en la ilusión de la libertad de acción, teniendo cada individuo un rol por cumplir.
Sin embargo la adhesión al depósito de una carga emocional en el rol, destruye insidiosamente y progresivamente la Energía creadora. El Colectivo, cualquiera que fuera, no tiene conciencia (ahí está la gran ilusión en la que se ahogan los ideólogos). Su único poder es distribuir lo que recibió del individuo, nada más ni nada menos.
Me pide mi opinión y me honra con ello. No diré por lo tanto : « ..hace falta que cambien los electores… » pero más bien « …hace falta que el individuo eleve su conciencia para cambiar… ». Es el sentido de mi escultura Armonía.
Ha seguramente notado que el individuo experimenta la influencia de la masa en su percepción de la realidad y de la ilusión. ¿ Si presenta una rosa con un espejo, cuantos aplastarán su nariz en el espejo para intentar oler el perfume ? ¿ Cuantos se romperán las uñas sobre el espejo para adueñarse de la rosa ? ¿ Cuantos sangrarán después de haber aplastado sus dedos sobre las espinas de la rosa verdadera para poseerla ?
Vendrá un período de la historia en el que la ciencia de la materia pasará una noche de bodas con la ciencia del alma en su aspecto « experiencia individual » absolutamente no ostentatorio, y por lo tanto automáticamente humano y fraternal.
Es preferible volver inmortal a nuestra esperanza y de de esa manera hacer nuestra vida armoniosa dado el cáracter efímero, vulgar e ilusorio tanto de nuestro cuerpo como de nuestro mental. Con toda mi amistad y apoyo :
Jean Paul Floch.
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